Muestra de Anabel Simionato y Paula Lavoisier
Estas dos jóvenes artistas expusieron recientes producciones en la Galería de Arte “Libertad” de la Municipalidad de Guaymallén. Allí fue posible el diálogo de sus pensamientos pictóricos con sus poéticas, a través de las obras y el texto del catálogo escrito en conjunto, que sorprende agradablemente por la madurez reflexiva.
Señalan las pintoras sus afinidades y disensiones: comparten la creación de espacios ilusorios y el uso de esquemas, con visibles diferencias en los resultados formales, tanto en el cromatismo como en la composición.
"Presentamos, no representamos… imágenes que no tienen que ver con lo mimético sino con lo sensorial y lo simbólico"… manifiestan en el catálogo. "Nuestras miradas... provienen de una personal manera de percibir lo real circundante…recolectamos una imaginería, la creamos y recreamos…"
En Paula se identifica el paisaje regional a través de imágenes de elementos típicos, transfigurados en engramas o formas esquemáticas definidas con precisión por el dibujo de contornos. Las formas de algunos cuadros se organizan como composiciones discontinuas en las que es clave el recurso lúdico a los contrastes plásticos: texturas / superficies homogéneas, oposición de valores, colores complementarios. La bidimensionalidad es una constante, también lo es el trasfondo autorreferencial de las metáforas reinterpretan la tradición de la pintura del género, conocida por la autora por su formación y sensibilidad.
Los paisajes presentados, naturales y urbanos, muestran sutil elaboración simbólica y emocional sintetizada en la comunicación directa y sencilla, confirmada por el reconocimiento compartido de las imágenes.
Las pinturas de Anabel también presentan paisajes y esquemas pero sin referencias objetuales concretas. La espacialidad evoca una situación dialéctica interior / exterior, entre infinitos subjetivos e infinitos desplegados en el cosmos. La modalidad esquemática de construcción de la imagen se observa en la partición básica del espacio de representación a través de la línea de horizonte que señala el plano terrestre y el celeste. Este mapa taquigráfico tiene su origen tanto en la experiencia primaria de la gravedad como en el gesto, también primario, de orden y dominio del campo de las representaciones imaginarias. Los prismas y otras formas simples que habitan esos climas espaciales también participan del procedimiento de inasibilidad, desmaterialización del sistema visual que propone la pintora a la imaginación del receptor. Tal vez, es conceptualizable como poética de la evanescencia.
Imágenes y textos escritos, poseen significados de mucho interés para la comprensión de las poéticas de las artes visuales contemporáneas. Generan reflexiones en el receptor que ayudan a comprender que el espacio y la forma no son sólo categorías de la percepción: pertenecen por completo al ámbito de la imaginación.
La esquematización, procedimiento que interviene en la configuración de imágenes desvalorizado por la tradición teórica y pedagógica del arte, es rescatada por las recientes teorías de la imaginación como motor desencadenante de la misma.
El esquema es imagen primordial, matriz dinámica, anterior o posterior a la percepción, con duración temporal persistente. Es el origen de las múltiples variantes posibles de las imágenes producidas en las obras artísticas.
Desde este punto de vista, coincidimos con las pintoras: sus obras no son representaciones, son presentaciones directas de la fuerza proyectual de la imaginación y de la fantasía objetivadas en las formas, espacios y colores de las pinturas.
Silvia Benchimol . Profesora en Historia del Arte. Crítica y Curadora.
Publicado el sábado 3 de octubre de 2009 en la Secci'on de Cultura, Diario Los Andes.